
"Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo y por las calles voy sin nutrirme, callado, no me sostiene el pan, el alba me desquicia, busco el sonido líquido de tus pies en el día".
Pablo Neruda
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
"Me han salido unas verrugas repugnantes. Es posible que, desgraciadamente, como en las pelis de David Cronenberg, sea el primer paso hacia un nuevo aspecto acorde a cómo me siento interiormente. ¿Existe tratamiento? ¿O tengo que esperar a que un loco visionario invente, como en "Olvídate de mí" - traducción impagable de "The eternal sunshine of the spotless mind" -, esa máquina que borra los recuerdos?"
"Día especialmente gris. Salí anoche. Regresé tarde. Muy tarde si tenemos en cuenta que hoy es día laborable. Un poco de resaca. Trayecto Villalegre-Gijón. Suena la radio y el locutor presenta, con gran entusiamo, un reciente éxito musical. Canta una chica con una bonita voz. La melodía no me atrae, así que hago un esfuerzo por seguir la letra. "Cómo duelen los recuerdos cuando se acuerdan de ti", se oye en el estribillo. Estoy triste".