"La reivindicación del derecho a la diferencia en la democracia deja de ser democrática cuando se prolonga en la exigencia de una diferencia de derechos".
Luc Ferry
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
"Enésima noche de insomnio. Es horrible. La química ya no surte el efecto deseado; ni doblando la dosis consigo dormirme. Si no fuese por mis notorias adiposidades, sería el reflejo real de Trevor Reznic, el protagonista de "El maquinista". Envidio a aquellos que han desarrollado la asombrosa capacidad de ignorar lo que no desean. La mente, mi mente, me juega malas pasadas: ocurrencias y más ocurrencias tóxicas... Envidio a los que ahora duermen. Quiero dormir pensándote".
"No sé por qué te quiero. Es más, no sé si debo. ¿Te quiero? ¿No me quieres? Ya no tengo más margaritas que deshojar, ya se acabaron los pétalos del ¿amor?, y la duda, insidiosa y traicionera, jodiendo como siempre. ¡Qué mente más hija de puta tengo! ¿Joderme los mejores días de mi vida es tu venganza por ser parte de mí?"
"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida. Dejar de lado todo lo que no fuera la vida para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido".
"Me representaba sin cesar imágenes que excitaban mis celos, unas más cínicas que otras. Y siempre se trataba de lo mismo: de lo que ocurría allí en mi ausencia, cómo me traicionaba mi mujer. Invadido por la indignación y la ira, me sentía humillado contemplando tales imágenes, pero no podía arrancarme de ellas. Era incapaz de apartarlas; es más, las provocaba. Cuanto más contemplaba esas escenas imaginarias, tanto más creía que eran reales. La claridad con que se me presentaban parecía la prueba de su existencia".
"No recuerdo cuando empecé a beber. Tampoco el motivo. Descarto una bancarrota sentimental porque mi romanticismo del dieciocho hubiese optado por una solución más arrebatada y fatal; también, por supuesto, los fracasos laborales o económicos. Quizá nunca supe el móvil real de mi afición por intoxicarme; quizá nunca lo sepa; quizá no exista. No recuerdo nada más allá de mi último trago. Todos mis recuerdos se volatilizan con los efluvios etílicos; todos excepto el recuerdo de querer seguir bebiendo... Espero vomitar esta vez en el baño. Decididamente la habitación comienza a apestar".
"Cuando quería ser una estrella del rock me fijaba en la edad de mis músicos favoritos en su cénit artístico; cuando quería convertirme en un Orson Welles a la asturiana hacía lo mismo con mis cineastas predilectos. El día que decidí intentar ser yo mismo no encontré espejo alguno donde mirarme ni brújula que me guiara. La vez que desee ser yo mismo me di cuenta del frío que hacía... de la lejanía de la hoguera más cercana... de lo solo que me encontraba".
"-Y él, el pueblo -dije-, ¿cree de veras?
"Sonó el despertador. Se vistió con lo mínimo imprescindible para no sucumbir a las hostilidades climatológicas del invierno más desubicado que se recuerda y, con la tranquilidad de los que se saben supervivientes, se dispuso a dar una nueva oportunidad a ese mundo que nunca se la había concedido a él".
"La vida acaricia con dedos amorosos la piel tersa y suave, aún virgen, de Á. Todavía no ha experimentado en sus carnes que un instante, un imperceptible y minúsculo pedacito de tiempo, es más que suficiente para que las garras de la vida destrocen por completo el paraíso inocente de arrebatados amores adolescentes y amistades selladas con sangre que hasta ahora conforman toda su existencia".